Hola a todos.
Hoy voy hablar de
radicalismo, si, porque he detectado que la mayoría de las personas confunden
muchos conceptos, sin ningún tipo de matices.
Como supongo que ya sabéis
todos los lectores, aquí en Cataluña, hemos vivido y estamos viviendo unos días
muy atribulados o movidos.
Cuando las cosas se
ponen tensas, sale a relucir muchas bajas pasiones, mucha visceralidad y por lo
tanto mucho análisis de la situación partidaria y nada racional.
Aquí en España tenemos
varios problemas, pero el primero y más importante es que la gente de a pie
tiene muy poca cultura política y en general poca afición al debate en profundidad.
Aquí somos más de tomar
partido por algo y defenderlo a capa y espada sin razonar, tenemos exceso de pasión
por una parte y déficit de paciencia y serenidad por la otra.
Los español tenemos la
piel muy fina, no aceptamos la crítica, he visto en mi vida privada, infinidad
de familias que se dejan de hablar, precisamente por no querer hacerlo.
En vez de poner el
problema sobre la mesa y pasar un mal rato de cruda realidad, discutir y sacar
todos los trapos sucios en el momento que el agravio se haya producido, en
general, el español es mas de marcharse a su casa sin resolver el problema.
Luego esto sí, se
quejara amargamente en el bar con sus amigos de lo malo que es su hermano o
primo y de lo mal que lo trata.
Pero el primo o el
hermano a lo mejor ni conocen la extensión del agravio o problema. Hasta que un
buen día en una cena familiar de lo mas inocua, porque un tenedor se cae al
suelo, se arma la de dios y se acaba para siempre la relación de hermanos y familiares,
porque se ha dicho una cantidad de barbaridades al minuto, superior a los límites
permitidos por la cordura y razón.
Otro de los problemas,
es esta manía que tenemos de inscribirnos en un bando y permanecer en este
bando cueste lo que cueste y a pesar de que a lo mejor detectamos que lo que
hace nuestro bando no está del todo bien, pero da igual, el español tiene un
sentido de pertenencia tribal casi inquebrantable.
Incluso he detectado últimamente,
una nueva modalidad muy divertida, que consiste en defender no ser de ningún bando,
de forma tozuda, pasional e irracional. Un español es capaz de matar por no
pertenecer a un bando, su militancia en el bando, del no bando, es igual de
tozudo e inquebrantable que cuando escoge un bando.
Esto ocurre porque el
español es demasiado personalista, se lo toma todo como algo personal, lo
primero que piensa un español si le criticas, aunque sea suavemente y de forma constructiva
o con cariño, su postura ideológica, es: “este tío piensa que soy imbécil”
Y partir de allí, ya
todo va a ir necesariamente a peor, hasta que la conversación se va a convertir
en una guerra de trincheras. Porque nadie se va a escuchar o compartir
opiniones, solo se va a destripar al rival.
Un ejemplo de ello lo he
tenido últimamente con el tema de las fotos falsas, que han corrido estos días por
la red, sobre la manifestación del 8 de octubre en Barcelona. En estas fotos, aparecían
manifestantes neo nazis, franquistas y falangistas, que yo, que asistí a ella,
no vi por ningún sitio, ni por ninguna calle.
Más de un periódico denuncio,
que estas fotos que corrían sin control por la red, no eran verdaderas. Muchos de
nosotros indicamos y advertimos de ello, en nuestras redes sociales, a quienes difundían
estas fotos falsas y por lo tanto noticias falsas, sobre la manifestación de Barcelona.

Hasta que en este
bendito país, la gente no tenga una cultura del debate y sepa o aprenda lo que
significa el debate. Que es precisamente y básicamente el intercambio de ideas
contrarias. Porque precisamente allí reside
su belleza, el dialogo y el intercambio de ideas, cobra todo su valor cuando
son contrarios y enfrentados. Es precisamente en este tipo de circunstancia
cuando se abre la posibilidad, maravillosa, de aprender del otro y comprobar si
tu punto de vista resiste o aguanta argumentos contrarios.

Antes de acabar,
quisiera señalar que hablo en términos generales, claro que hay españoles que
saben dialogar y discutir de forma constructiva y paciente, como en todas partes,
pero es precisamente porque amo a este pueblo y lo conozco, por pertenecer a él,
que conozco sus defectos y este es uno de ellos y está muy extendido. El
español es capaz de ser intolerantemente, tolerante, y esta hazaña o pirueta artística,
se la he visto a muy pocos pueblos en el mundo.
Un ejemplo muy claro, es
esta manía de ver fachas por todas partes, los independentistas ven fachas a
los de de Ciudadanos y los del PP, casualmente a los dos partidos que están más
en contra de sus tesis.
Los del PP, sobre todo,
los de Ciudadanos, no los he oído tan claro, aunque creo recordar a alguno, ven
al movimiento independentista como nazi y facha, casualmente a los que están más
alejados de sus tesis. Y ven a los de PODEMOS, allí si coinciden los dos
partidos, como peligrosos comunistas, dispuestos a montar un nuevo Gulag y mandar
disidentes a Siberia.
Los de PODEMOS y sus
derivados regionales, ven a todos sus contrarios, menos a los independistas, no
sé muy bien porque, como peligrosos liberales medio fascistas y además meten al
PSOE en la misma salsa de neoliberales peligrosos.
Los del PSOE, PSC,
juegan a la equidistancia militante, considerando a todos por igual, peligrosos
radicales, por tomar posiciones demasiado concretas y no actuar como ellos, en
una militante indefinición, que según su líder, es lo único sano que se puede
hacer.
En fin, como podéis
comprobar, el problema de España es el radicalismo, no hay apenas fachas, ni
comunistas de verdad, en la España actual,
solo hay demasiado radical suelto y dispuesto a NO dialogar.
Un saludo, hasta la próxima.